La España federal: ¿una opción a considerar?

Una posible circunstancia

Aprovechando el rebufo de las reivindicaciones territoriales catalanas, me gustaría hablar de una opción que creo muy interesante y a la que se le da muy poca importancia mediática: el estado federal.

Si miramos un poco en la historia, las crisis también suelen conllevar reivindicaciones y cambios territoriales y esta crisis actual no es una excepción.

Si partimos del caso catalán, vemos que las posiciones están fuertemente polarizadas a nivel de toda España. Por una parte, desde Cataluña hay un evidente auge del independentismo, de una ruptura total con el resto de España; por otra parte, también están los que opinan que la crisis sería más llevadera con una estructura del estado más centralista que la actual. Incluso con algunas voces que piden limitar bastante, si no eliminar, el poder de las comunidades autónomas.

A mi parecer, estás dos posiciones han llegado hasta aquí por lo siguiente:

El nacionalismo castellano

[Y que me disculpe el “otro” nacionalismo/regionalismo castellano, a favor de una gran región formada por los territorios del antiguo Reino de Castilla (que no Corona de Castilla).]

Es el gran tapado de los conflictos territoriales de España. Quizá se le conoce más como centralismo castellano o madrileño; pero prefiero llamarlo así porque tiene muchas características de un nacionalismo con dejes imperialistas heredados del pasado; y sigue teniendo una fuerza impresionante. España lleva muchísimos años con una estructura de estado centralista, el cual se descentralizó en parte (y efímeramente) durante la II República y algo más con el estado autonómico actual. Y este estado actual tiene tendencia a ser gobernado con puntos de vista históricamente castellanos. Pero no siempre fue así, o por lo menos no tanto. Si nos fijamos en las reivindicaciones catalanas, el año 1714 está presente en muchos de sus discursos; ese año Felipe V tomaba Barcelona y dejaba sentenciada la Guerra de Sucesión contra su opositor, el Archiduque Carlos. Los reinos de Aragón y Valencia ya habían caído en 1707 en la Batalla de Almansa; y el de Mallorca no tardaría en hacerlo. A partir de ahí llegarían los Decretos de Nueva Planta a la Corona de Aragón, partidaria del Archiduque; lo cual haría que Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia perdieran sus fueros propios y por tanto gran capacidad de autogobierno, retroceso de sus lenguas autóctonas e imposición de leyes y costumbres castellanas. Pasaban a ser gobernados desde Castilla y a la manera castellana; una pretensión monárquica que venía de tiempo atrás.

¿Qué estructura territorial había en España antes de los Decretos de Nueva Planta?

Si bien estamos hablando de una estructura territorial previa al estado nación, el concepto que creo, más se podría aproximar a la España previa a Felipe V sería el de una confederación diferenciada en tres territorios:

1. Corona de Castilla: la zona más poblada de las tres, la más poderosa y la que históricamente se gobernó de una manera más centralista, aun siendo también territorialmente muy diversa. Los múltiples fueros de la Corona de Castilla dejaron poco a poco de estar vigentes por varios motivos: repoblación eficiente de zonas forales anteriormente despobladas, integración paulatina del poder de sus distintos reinos en las cortes castellanas, consolidación de la Monarquía hispánica y el Imperio español estableciendo su capital en Castilla… Castilla siempre tuvo una tendencia constante a ir centralizando el poder en el rey de turno de manera más evidente que las zonas no castellanas de España. La excepción dentro de la Corona de Castilla fue Navarra y lo que actualmente llamamos País Vasco.

2. Navarra y País Vasco: ambos territorios con una ligazón histórica, lingüística y cultural evidente, llegan a manos de la Corona de Castilla en épocas distintas y de manera diferente. Pero tanto los fueros de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya primero, como el fuero de Navarra después, tuvieron vigencia hasta las modernas guerras carlistas. Y se restituyeron en diversos momentos, la última vez con la actual Constitución del 78.

3. Corona de Aragón: si bien los territorios de esta corona también se debían al rey de turno y eran llamados a cortes, tenían una notable autonomía entre sí gracias a lo que se llamaría las generalidades. De la misma forma que he hecho el paralelismo entre la España previa a Felipe V y una estructura confederada; se podría decir que también hay un paralelismo entre la Corona de Aragón y el federalismo. Salvo la monarquía, que era común a toda la Corona de Aragón, y a diferencia de Castilla, el resto de gente con poder e influencia era normalmente distinta entre cada uno de los reinos; y por tanto hablamos de una zona de España menos centralizada y con cuatro fueros propios ya comentados: Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia.

Mapa en poder de la Biblioteca Nacional editado en 1852. Sólo los fueros de Navara y País Vasco seguían vigentes
Autor: Francisco Jorge Torres Villegas

Siempre ha habido voces críticas dentro de España hacía los fueros y muchas de esas críticas vinieron de sectores progresistas; en las guerras carlistas, los liberales querían la disolución de los fueros porque veían que los lugares que los conservaban tenían una independencia legislativa, recaudatoria, etc. que otras regiones no forales no podían disfrutar. Y desde mi punto de vista los liberales tenían razón; pero ellos mayoritariamente pensaban que para igualar a todos los españoles en derechos, lo mejor sería suprimir esas características propias de los territorios forales. Y sin embargo, yo opino que lo que se podría hacer es dar plena soberanía a todas y cada uno de las regiones de España, de manera mucho más extensa incluso que con un fuero. Aunque ahora profundizaremos en ello, esto sería más o menos el estado federal moderno: un estado formado por regiones soberanas que democráticamente desean dicha unión, en pro de un beneficio mayor y común, para lo cual se utilizaría una estructura federal totalmente descentralizada.

Con la actual estructura territorial el problema es curioso; si hay fueros o regiones con particularidades, una parte de España puede percibir que algunos tienen ventajas que otros no pueden disfrutar. En determinados momentos las competencias conseguidas por catalanes, vascos, etc. mediante sus reivindicaciones, pueden ser muy molestas para otras regiones de España que se sienten menospreciadas; por otro lado, si no existieran dichas particularidades, las zonas que las exigen, sienten que les imponen leyes desde Madrid y visiones castellanas a zonas que nunca lo fueron. Por último no ayuda que el nacionalismo castellano se haga muchas veces con el monopolio de “lo español”. Actualmente en muchas ocasiones parece que una reivindicación de cualquier región de España, con un punto de vista diferente al históricamente castellano, es intrínsecamente una reivindicación de dicha región contra España. Cataluña contra España se clama en algunos medios (y en otros tantos se sugiere). Y esto desde mi opinión es totalmente falso porque en realidad suele ser un punto de vista regional/descentralizador contra el siempre poderoso punto de vista castellano/centralista. Por tanto creo que en el fondo el nacionalismo castellano lo que protege no es tanto “la unión” de España, sino “la unidad”, en la cual el punto de vista castellano/centralista siga siendo el filtro de la mayoría de las decisiones políticas, económicas y territoriales del estado.

El termino España fue usado por Europa desde mucho antes de la Monarquía hispánica para definir a las personas originarias de toda la península ibérica (incluyendo Portugal). Como curiosidad sobre esto citaré a Joan Maragall, poeta, iberista reconocido y abuelo de Pasqual Maragall; el cual ya conocía este problema y dijo: “Espanyols? I tant! Ho som més que els castellans.” Esta frase es muy interesante, trata el tema de “lo español” desde un punto de vista no castellano y comete, quizá adrede, el mismo error de discurso pero desde Cataluña. Entiendo que un catalán o un vasco no se sienta español porque se quiera independizar de un estado llamado España; pero no entiendo tanto por qué muchas personas que se sienten españolas, consideran a los puntos de vista castellanos más españoles que los de los catalanes, vascos, valencianos, gallegos… España en todo caso es la suma de toda su amplia diversidad. Y no respetar esa diversidad es muy propicio para hacer crecer cualquier independentismo. España sin diversidad, sin otros pueblos no castellanos, en realidad no es España, es sólo Castilla.

Palau de la Generalitat Valenciana

La duplicidad de competencias

El principal argumento de las personas que no quieren un estado federal, cuando desde Madrid ha salido el tema, suele ser el de que España es ya prácticamente una federación y que desde que lo es, ha habido constantes conflictos entre los poderes autonómicos y los poderes centrales; por lo tanto ahondar en una mayor descentralización, suelen decir, traería más problemas si cabe. Pero si analizamos su estructura, estos conflictos no surgen por haber descentralizado, surgen porque cuando se descentralizó se hizo mal y mediante un apaño para contentar a todos, el famoso café para todos; y no salió ni un estado centralizado, al estilo francés, ni un estado descentralizado y federal, al estilo alemán o estadounidense.

El nacionalismo castellano continuó siendo una de las características principales del franquismo y con la transición se aceptó una descentralización necesaria y reprimida desde la II República; pero ante un cambio tan radical respecto a la dictadura, dicho nacionalismo castellano, en ese momento representado por Alianza Popular y fuertes sectores de UCD y el PSOE, se guardo un as en la manga; se le daría poder a las autonomías y a las diputaciones pero muchas de esas competencias serían duplicadas por el estado central y, en caso de conflicto, Madrid siempre tendría la última palabra.

Conseguir esto después de los duros años del franquismo se vio como un importante avance para gran parte de los españoles y se aceptó; pero viendo su funcionamiento real, era algo destinado tanto a crear conflictos como a generar gasto. La estructura que se creo para este estado autonómico puede hacer que un mismo tema sea gestionado en muchas ocasiones por dos o más estamentos: estado, autonomías, diputaciones…, conllevando ineficiencia en el proceso, un gasto mucho mayor y, en muchas ocasiones, disparidad de criterios sobre cómo y cuándo llevar a cabo la solución.

En consonancia con lo que he comentado anteriormente, sobre la dificultad de que en una España centralista todas las regiones se sientan adaptadas y se respete su diversidad; sigo diciendo que la mejor solución pasa por un estado federal, que además solucionaría de golpe el problema de la duplicidad de competencias, siendo cada región soberana la que decide qué único estamento se encarga de cada tema; ahorrando tiempo, dinero y conflictos.

¿Pero qué conlleva un estado federal?

La principal característica de un estado federal sobre un estado centralista (más o menos autonómico) es que cada una de sus regiones es totalmente soberana. Esto es, que cada una de sus regiones podría convocar referéndums (incluyendo un referéndum sobre una posible independencia), recaudación de impuestos controlada por las regiones mediante su propia hacienda, derecho civil y cuerpos de seguridad propios, etc. Y que, por tanto, son las regiones las que ceden competencias al estado y no es el estado el que da licencias a las regiones, como sucede en la España actual; en la que además estas competencias se dan por duplicado en muchas ocasiones, como se acaba de comentar. Por poner un ejemplo, ahora muchos impuestos son decididos y recaudados por el estado y parte de ese dinero llega a las comunidades desde organismos centrales; mientras que en un estado federal, los impuestos serían recaudados principalmente por las regiones (y ayuntamientos) y se trasladaría al estado la parte pactada, para que éste se pudiera encargar de las competencias que le han cedido las propias regiones: solidaridad entre regiones, asuntos exteriores, infraestructuras de gran calado y un largo etcétera.

Es verdad que se han ido cediendo algunas de estas competencias a las “comunidades históricas” desde que llegara el café para todos; con el recurrente problema del agravio comparativo que se crea respecto a las regiones que no han aumentado estas competencias. En la España actual, las regiones más cercanas a esta idea de región federada serían Navarra y País Vasco, las cuales con sus privilegios forales vigentes, se aproximan más a lo comentado; pero siguen sin llegar a ser regiones soberanas. Dar plena soberanía a todas las regiones españolas no sólo integraría a las regiones no castellanas, también evitaría el agravio comparativo comentado.

Acorde a la actualidad catalana, no paso por alto lo dicho sobre los referéndums. Cierto es que muchos estados federales actuales, sobre todo los poco o nada democráticos, no permitirían un referéndum de soberanía de alguna de sus regiones, o por lo menos pondrían muchas trabas; pero los más democráticos y desarrollados están dispuestos a hacerlo, como fue el caso de Canadá con la posible independencia de Quebec. Además, otros estados federales como Estados Unidos o Alemania, tienen la sana costumbre de realizar referéndums sobre temas muy diversos en sus regiones federadas cuando hay elecciones.

Desde mi punto de vista no hay duda de que España estaría más unida con este modelo, que respeta las decisiones y diferencias de cada región, entre ellas la posibilidad de decidir sobre una hipotética independencia. Creo que el voto hacia la independencia de una región consultada, se reduciría mucho si España tuviera una opción territorial más protectora de las muchas particularidades de cada uno de sus pueblos; pero si aun así hubiera un voto mayoritariamente positivo hacia la independencia, debería ser aceptada, ya que, salvo los Derechos Humanos, no debe haber nada en política por encima de las decisiones democráticas directas (referéndums).

Quebec en Canadá o Escocia en el Reino Unido son pueblos que han votado o votarán una posible independencia y, lleguen o no a ella, lo importante es que tanto los partidarios de la opción del no como la del sí, serán escuchados en las urnas y probablemente, aceptarán de mejor grado una opinión contraria después de haber sido consultados. Por cierto, Quebec no se independizó y las estadísticas apuntan a que Escocia tampoco lo hará. ¿Quizá que les consideren soberanos haga que se sientan más integrados? No es una pregunta retórica, la verdad es que no lo sé pero creo que tiene que ver.

Por último, ese posible cambio hacia un modelo federal, debería ir de la mano de algo aún más importante; una nueva Constitución española que mejore claramente los derechos conseguidos con la del 78. No serviría de mucho una reforma territorial acertada si el resto de organismos del estado continúan desactualizados. Creo que una España con un sistema federal es la mejor opción para aunar desarrollo, integración y solidaridad entre pueblos; pero prefería a varios estados ibéricos independizados, los cuales pusieran las bases para luchar contra sus problemas endémicos (que tanta miseria han traído en esta crisis), a una España federal que no los combatiese.

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9 Responses to La España federal: ¿una opción a considerar?

  1. oestepurpura 16/12/2013 at 19:28 #

    Hola Álvaro Ibars,

    Interesante reflexión aunque no exenta de errores. De ellos el más destacado es el que equipara el españolismo (el nacionalismo español) con el castellanismo (el cual no es tan nacionalista, sino más bien regionalista). Que es lo mismo que equiparar España con Castilla, otro absurdo. Nadie compararía Reino Unido con Inglaterra, o Alemania con Prusia. España y Castilla son claramente dos cosas totalmente diferentes. De hecho incluso opuestas, por muchos que se quiera negar. El castellanismo nunca ha sido centralista y en cambio el españolismo siempre.

    Es bueno tomar la fecha de 1714, porque es en ese momento cuando se da la inflexión total del sistema. Se pasa de un estado multiterritorial, plurinacional y pluriliengue a uno nacional, monolingue y centralizador. Esa es la gran diferencia entre los Austrias y los Borbones.

    Pero lo más importante es lo que se omite en tu enumeración. Es cierto que la Corona de Aragón, y con ella sus territorios, pierden sus derechos a través de los Decretos de Nueva Planta, pero lo MISMO que la Corona de Castilla. Si, si, los que supuestamente son los vencedores, reciben el mismo castigo que los vencidos. Pero si es raro eso, más raro es que los únicos que no pierden nada son los vascos y los navarros. Así que se desmonta el mito catalanista de “en 1714 perdemos nuestros decretos” porque los territorios de la Corona de Castilla también los pierden. Pero sin embargo no se oye ni una palabra de critica contra los vascos y navarros por lo de 1714 ¿extraño verdad?

    En cuanto al aspecto federal, hay que partir de la propia definición de federalismo o confederalismo. Cualesquiera de las dos, implica una suma de abajo hacia arriba, y no de arriba hacia abajo (que es la que rige desde 1714, y más concretamente con el absurdo mapa autonómico de 1981).

    Decir que el nacionalismo castellano era franquista es no tener ni idea de historia territorial. Una cosa es que el franquismo, la versión más fascista del nacionalismo español tomara como base Castilla, el castellano y tradiciones castellanas, y otra que fuera un “nacionalismo castellano”. Parece que una y otra vez equivocas españolismo con castellanismo.

    En cuanto al “cafe para todos” así como en el uso del termino regiones te equivocas de nuevo. La historia de Estado Español es bien clara, sobretodo territorialmente. Las regiones históricas, creadas en 1833, proceden de los territorios tardomedievales, con lo cual se pueden leer como un mapa histórico de casi mil años. Ese mapa dura hasta el 1981. Es decir, en 1978, el mapa territorial y de conformación autonómico es el de las regiones (Galicia, Asturias, León, Extremadura, Andalucia, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Murcia, Pais Vasco y Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares y Canarias). Pero mira tu por donde, el 31 de julio de 1981, deciden que eso no debe ser así. UCD y PSOE deciden ellos solos crear otro mapa autonómico. Así que descuartizan a Castilla, a Murcia le quitan una provincia, se inventan Cantabria, La Rioja y Madrid, fusionan los resto de Castilla la Vieja con la región de León (que siempre estuvo formada por Salamanca, Zamora y León), llamándolo todo “Castilla y León” así como la de “Castilla la Mancha”. As su vez separan Ceuta y Melilla de Andalucia.

    Por último, no es que el federalismo sea posible, sino que siempre ha sido la única solución. Si recuerdas bien la historia territorial de España, siempre ha sido una suma de partes que crecía hasta la época de Carlos V, pero que tras ello, ha sido una disminución de partes. Y la última no ha sido Cuba o Filipinas, la última ha sido el Sahara español.

    Pero todo esto cambia en 1986, momento en el cual, España pasa a ser una parte más de un todo mayor. Y eso es lo que muchos intentan negar una y otra vez. Porque si el futuro es en clave federal, el límite de esa estructura federal no pueden ser de nuevo los Pirineos. Esta vez serán otras montañas las que definan el límite: los Urales. Y eso es lo que no parece tener sentido en muchas propuesta recentralizadoras: hay que devolver cosas a Madrid, pero sin embargo Madrid no cede nada a Bruselas. Se puede criticar el uso de lenguas diferentes al castellano en el Senado, pero sin embargo no se dice nada frente a las astronómicas cifras para pagar a los traductores en todas las Instituciones Europeas, cuando todos los representantes deberían de saber inglés. Se dice que es absurdo que Cataluña o Aragón tengas embajadas en el extranjero, pero no que Francia, Italia o la misma España las tengas dentro de los propios países europeos, cuando esa función ya la cumplen los paralmentarios de Bruselas. Se habla del gasto absurdo en policia autonómica en vez de usar las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, pero no se dice nada frente hacer lo mismo en Europa y darle carta de rigor a la Europol. Lo mismo con el Ejercito Europeo, paralizado desde hace 10 años, ….

    Si por el federalismo abogas, tienes que pensar en el Federalismo europeista del s XX y no en el federalismo españolista del sXIX.

    ¡¡¡Púrpura y plata!!!

    • Álvaro Ibars 27/12/2013 at 2:07 #

      A ver, vayamos por partes y vayamos con calma:

      1º. Disculpa que no te haya contestado antes pero están siendo unos días un poco raros.

      2º. Respecto a lo que dices, varias cosas: estoy seguro de que hay errores en el texto; pero con estas cosas de la historia mezclada con opinión, hay que ser cauto. Y bien sé que en determinados momentos por ser práctico y avanzar en lo que quiero opinar, puedo fallar con datos concretos o explicarlos con menor cautela de la debida. Pero por otra parte todos los datos expuestos los he intentado repasar con más de una fuente.

      En cuanto a lo que comentas del nacionalismo castellano, creo que no es tanto que uno de los dos tenga razón sino que a veces esos conceptos son confusos. Desde el País Valenciano (de donde soy) y zonas que no fueron de la Corona de Castilla, la barrera entre el nacionalismo español y el castellano es muy difusa. Para la gente de estos lares crítica con el centralismo, lo que se impuso desde los Decretos de Nueva Planta era lo castellano; y bien sabes que ha habido nacionalismos reivindicativos de lo autóctono y nacionalismos expansionistas. Lo que se ve desde aquí es una especie de nacionalismo castellano expansionista autodenominado español: porque Castilla era la corona que partía el bacalao en España. Sin embargo el concepto español, como pongo en el artículo, se usaba en Europa para todos los de Pirineos para abajo desde hace muchísimo. Por eso usar nacionalismo español también tiene sus peligros. Repito, todo esto del nacionalismo castellano lo veo también aplicable al franquismo en gran medida.

      La idea es comprender el concepto federal en general más que poner etiquetas exactas: dentro del mismo nacionalismo/regionalismo castellano, hay gente como el Partido Castellano que teóricamente no es expansionista, que piensa que el antiguo Reino de León debe ser parte de una gran Castilla que respete al resto de pueblos de la península. Y sin embargo para ti esa opción te parecerá algo muy expansionista. Es difícil todo esto y en el fondo lo que quiero es ante todo explicar el federalismo.

      Por otra parte hablas de que los fueros se perdieron en ambos bandos. Sobre los fueros; de la Corona de Castilla me ha sido más difícil leer buenas fuentes que de la Corona aragonesa; pero lo que he leído es que antes de la Guerra de Sucesión, los fueros castellanos estaban en un retroceso previo que no conocía la Corona de Aragón; y de este retroceso sólo se salvaban los fueros vascos, sobre todo el Señorío de Vizcaya, y el navarro (a este último muchos no lo incluyen en la Corona castellana aunque su regencia lo fuera totalmente); puede que la Guerra de Sucesión fuera la estocada definitiva a fueros como el de León o Galicia pero por lo que sé cada vez tenían menos fuerza.

      Y además, la manera de convocar cortes era muy diferente: cuando se convocaban cortes en la Corona de Castilla, solían acudir nobles de toda la corona y se celebraban donde estuviera el rey hasta que se establecieron capitales. En la Corona de Aragón se convocaron cortes por separado en cada uno de los reinos hasta los Decretos de Nueva Planta. En esas cortes de cada reino, acudía el rey (y alguna vez ni eso) y los nobles de ese reino únicamente. Las distintas generalidades eran bastante independientes entre sí. Sólo de vez en cuando, algunas cortes celebradas en el Reino de Aragón, tuvieron como invitados a nobles del resto de reinos. O excepciones como la crisis que solucionó el Compromiso de Caspe. Además, capitalidades como la de Barcelona o Valencia nunca cambiaron por mucho que el rey se moviera o se estableciera en un lugar determinado. Más allá de que todos, excepto vascos y navarros, perdieran los fueros; creo que para la Corona de Aragón fue bastante más radical el cambio. Y como los fueros vascos y el navarro eran también muy potentes y apoyaron al Borbón, se les mantuvieron éstos como premio. Es más, en el mapa del artículo se ve como se respetaron algunas características propias de la Corona de Aragón después de la Guerra de Sucesión; imagino que para maquillar un cambio tan grande.

      Hablas también de que me equivoco cuando hablo de regiones porque son más correctas las de 1833 y estoy de acuerdo contigo en que son más correctas (habría que comentar algunas cosas); pero es que estoy explicando el federalismo sobre la base que hay ahora para que la gente se ubique mejor, porque es lo que conoce más y me es más útil para explicarlo. En todo caso para mí es más importante la voluntad del pueblo que la historia. Puedo comprender reivindicaciones como lo de una región leonesa; pero si, por ejemplo, mañana en referéndum, Salamanca, Zamora y León votan que quieren estar dentro de una Castilla federada y no ser federación propia, hay que respetarlo por encima de todo.

      Voy terminando: entiendo lo que dices del federalismo europeo y estoy de acuerdo. Pero, como te decía, vayamos por partes y ahora me estoy centrando en el español. Es que cuando se explica algo, a veces puedes atragantar a tu lector si uno se extiende demasiado con datos históricos o amplía su idea a algo tan extenso como Europa, cuando sólo con España ya es difícil de comprender para algunos.

      Es un placer que hayas comentado y en el fondo creo que estamos más cerca que lejos en lo que opinamos.

      Nota: por cierto, si me pasas fuentes sobre los fueros de la Corona de Castilla y sobre el concepto de Corona de León, estaré encantado de leerlas. Muchas gracias.

  2. Red Anticapital 10/12/2013 at 13:39 #

    Lástima que defiendas el federalismo sólo porque en el contexto actual es la forma más amable de imponer la unidad de la nación española. Creemos que dar muchos rodeos para algo que se puede decir más breve y más claro: el Estado español se ha descentralizado en el gasto, pero no en los ingresos, lo que hace que cada administración gaste un dinero que no siente como suyo y de ahí la poca responsabilidad en dicho gasto. Curiosamente en las administraciones donde sí se ha dado esa mayor descentralización en los ingresos es donde menos despilfarros y corrupción ha habido: Euskadi y Nafarroa

    • Álvaro Ibars 10/12/2013 at 18:37 #

      Con todo respeto pero esto de “lástima que defiendas el federalismo sólo porque en el contexto actual es la forma más amable de imponer la unidad de la nación española”, yo creo que no lo digo en el artículo.

      Me considero, imagino que como tú por tu nick, un internacionalista y, yo, creo que el estado federal es la mejor estructura territorial para todos los habitantes de la península: porque podría aunar pueblos que tienen muchas similitudes culturales, lingüísticas y geográficas. Y cuando digo aunar, lo digo de manera voluntaria. Utilizas el verbo imponer pero si lees arriba, verás que es íntrinseco al federalismo moderno, el no poner ningún impedimento a una consulta democrática sobre la independencia de cualquier pueblo de la hipotética federación.

      Como he comentado al final del artículo, es mucho más importante que una estructura territorial, el poner las bases para luchar contra los males endémicos de nuestra sociedad. Y si así fuera, pienso que un estado unido federalmente (no una nación única), tendría más fuerza para llevar a cabo esos cambios endémicos ante presiones externas (que las habría) que varios “pequeños” pueblos ibéricos por separado; además de otras cosas que creo beneficosas y están escritas más arriba.

      Y respecto a Euskadi y Nafarroa, estoy totalmente de acuerdo contigo y por eso pido más competencias para ellas y para todas las demás. Uno despilfarra menos cuando se tiene que autoabastecer y no duplica competencias. Cada región que ceda las competencias que quiera al estado central o se independice pero personalmente creo que es más beneficioso un estado formado por pueblos diversos que han hecho lo necesario para entenderse.

      Un saludo y muchas gracias por comentar.

      • Red Anticapital 11/12/2013 at 2:09 #

        Únicamente respondemos escribiendo esto para que sepas que hemos leído tu comentario. Un saludo y un placer debatir

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